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Apnea del Sueño: una enfermedad frecuente que puede afectar su salud y su calidad de vida

¿Qué es la apnea del sueño?

La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno en el que la respiración se detiene o disminuye repetidamente mientras la persona duerme. Esto ocurre porque la vía aérea superior se colapsa parcial o completamente, impidiendo el paso adecuado del aire hacia los pulmones.

Cada episodio puede durar desde unos pocos segundos hasta más de un minuto y repetirse decenas o incluso cientos de veces durante la noche. Como consecuencia, el cerebro debe activar pequeños despertares para restablecer la respiración, fragmentando el sueño y reduciendo su calidad, aunque la persona generalmente no sea consciente de ello.

La apnea del sueño es una enfermedad muy frecuente y, en muchos casos, permanece sin diagnosticar durante años.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

Cualquier persona puede desarrollar apnea del sueño, pero es más frecuente en quienes presentan:

  • Sobrepeso u obesidad.

  • Circunferencia del cuello aumentada.

  • Ronquidos intensos.

  • Hipertensión arterial.

  • Diabetes mellitus.

  • Enfermedades cardiovasculares.

  • Fibrilación auricular u otras arritmias.

  • Edad mayor de 50 años.

  • Antecedentes familiares de apnea del sueño.

  • Consumo de alcohol o sedantes antes de dormir.

  • Alteraciones anatómicas de la vía aérea, como amígdalas grandes, mandíbula pequeña o desviación del tabique nasal.

Síntomas más frecuentes

Muchas personas consultan por cansancio o somnolencia sin sospechar que la causa puede ser un trastorno respiratorio durante el sueño.

Los síntomas más comunes incluyen:

  • Ronquidos fuertes y frecuentes.

  • Pausas respiratorias observadas por la pareja.

  • Sensación de ahogo o despertares bruscos durante la noche.

  • Sueño poco reparador.

  • Somnolencia durante el día.

  • Fatiga o falta de energía.

  • Dolores de cabeza al despertar.

  • Boca seca al levantarse.

  • Dificultad para concentrarse.

  • Problemas de memoria.

  • Irritabilidad, ansiedad o cambios en el estado de ánimo.

  • Disminución del rendimiento laboral o académico.

  • Disminución del deseo sexual.

En los adultos mayores, la apnea del sueño también puede manifestarse con deterioro de la memoria, confusión, caídas frecuentes o empeoramiento de enfermedades ya existentes.

¿Qué complicaciones puede producir?

Cuando no se trata adecuadamente, la apnea del sueño aumenta significativamente el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades.

Entre las complicaciones más importantes se encuentran:

Enfermedades cardiovasculares

  • Hipertensión arterial de difícil control.

  • Infarto agudo de miocardio.

  • Insuficiencia cardíaca.

  • Fibrilación auricular y otras arritmias.

  • Accidente cerebrovascular (derrame cerebral).

  • Hipertensión pulmonar.

Alteraciones metabólicas

  • Diabetes tipo 2.

  • Resistencia a la insulina.

  • Síndrome metabólico.

  • Dificultad para perder peso.

Problemas neurológicos

  • Deterioro cognitivo leve.

  • Mayor riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

  • Disminución de la memoria y la concentración.

  • Alteraciones del estado de ánimo.

Riesgo de accidentes

La somnolencia diurna aumenta considerablemente el riesgo de accidentes de tránsito, laborales y domésticos.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico comienza con una valoración médica especializada, donde se revisan los síntomas, antecedentes personales y factores de riesgo.

Posteriormente pueden solicitarse estudios del sueño, entre ellos:

Poligrafía cardiorrespiratoria domiciliaria

Es un estudio que puede realizarse en la comodidad del hogar y registra variables respiratorias durante toda la noche, como:

  • Flujo de aire.

  • Esfuerzo respiratorio.

  • Niveles de oxígeno.

  • Frecuencia cardíaca.

  • Posición corporal.

  • Ronquidos.

Es una excelente herramienta para diagnosticar la mayoría de los casos de apnea obstructiva del sueño.

Polisomnografía nocturna

Es el estudio más completo del sueño y se realiza cuando se requiere una evaluación más detallada o existen dudas diagnósticas. Además de la respiración, registra la actividad cerebral, los movimientos oculares, el tono muscular y las diferentes etapas del sueño.

¿Cómo se trata la apnea del sueño?

El tratamiento depende de la gravedad del problema y de las características de cada paciente.

Cambios en el estilo de vida

En muchos casos se recomienda:

  • Disminuir de peso cuando existe sobrepeso u obesidad.

  • Realizar actividad física regularmente.

  • Evitar el alcohol antes de dormir.

  • Suspender el tabaquismo.

  • Dormir de lado cuando la apnea ocurre principalmente en posición boca arriba.

  • Mantener horarios regulares de sueño.

Presión positiva continua (CPAP)

El CPAP es el tratamiento de elección para la apnea obstructiva del sueño moderada y severa.

Este dispositivo administra aire a presión mediante una mascarilla mientras la persona duerme, evitando el colapso de la vía aérea y normalizando la respiración.

Los beneficios incluyen:

  • Mejor calidad del sueño.

  • Disminución de la somnolencia.

  • Mayor energía durante el día.

  • Mejor control de la presión arterial.

  • Reducción del riesgo cardiovascular.

  • Mejoría de la memoria y la concentración.

  • Mejor calidad de vida.

Dispositivos de avance mandibular

En pacientes con apnea leve o moderada, o en quienes no toleran el CPAP, puede utilizarse un dispositivo intraoral elaborado por un odontólogo especializado. Este aparato adelanta ligeramente la mandíbula durante el sueño, favoreciendo la apertura de la vía aérea.

Tratamiento quirúrgico

En casos seleccionados pueden considerarse procedimientos quirúrgicos para corregir alteraciones anatómicas de la vía aérea. La indicación depende de una evaluación individualizada.

¿Tiene cura?

La apnea del sueño es una enfermedad crónica, pero en la mayoría de los pacientes puede controlarse exitosamente con el tratamiento adecuado.

Cuando la causa principal es el exceso de peso, una pérdida importante de peso puede disminuir considerablemente la gravedad de la enfermedad e incluso hacer desaparecer la apnea en algunos casos.

Lo más importante es realizar un diagnóstico oportuno e iniciar el tratamiento indicado para prevenir complicaciones a largo plazo.

¿Cuándo debe consultar a un especialista?

Se recomienda una valoración médica si usted presenta:

  • Ronquidos intensos.

  • Pausas respiratorias durante el sueño.

  • Somnolencia excesiva durante el día.

  • Fatiga persistente sin una causa clara.

  • Hipertensión arterial difícil de controlar.

  • Fibrilación auricular.

  • Insuficiencia cardíaca.

  • Accidente cerebrovascular previo.

  • Deterioro de la memoria o de la concentración.

  • Despertares frecuentes con sensación de ahogo.

Una evaluación temprana permite identificar el problema e iniciar un tratamiento que puede mejorar significativamente su salud, su calidad de vida y disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.

Atención especializada

El Dr. Mario González Casafont, Médico Cirujano, Especialista en Geriatría y Gerontología y Máster en Medicina del Sueño, ofrece una evaluación integral de los trastornos respiratorios del sueño, incluyendo apnea obstructiva del sueño, ronquidos, somnolencia diurna excesiva y otros trastornos relacionados.

La valoración incluye una historia clínica detallada, interpretación de estudios del sueño, indicación de poligrafía cardiorrespiratoria domiciliaria o polisomnografía cuando está indicado, y un plan de tratamiento individualizado basado en la mejor evidencia científica disponible.

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